Ya hace casi 100 años, la Fábrica «La Aurora» abrió sus puertas con el fin de ser una de las principales fábricas de la industria textil en la región de San Miguel de Allende y sus alrededores. Tras producir millones de metros de diferentes textiles, La Aurora se ha transformado en un Centro Cultural de Arte y de Diseño. En lo que antes eran talleres de hilado ahora son espacios dedicados al arte, al diseño, a las antigüedades y a varias actividades más.

 

“El carácter de la fábrica hoy en día es creado por los artis­tas que se han ido reuniendo aquí, desde los iniciales que llegaron como Christo­pher Fallon, quien estuvo muy involucrado en los principios de la fábrica, en los conceptos y en la remodelación de sus es­pacios. Por ello creo que la fá­brica ha ido adoptando las personalidades y la creatividad de la gente que se ha ido re­uniendo aquí”, menciona el Lic. Francisco Garay, hijo de Don Francisco quien fuera propietario e impulsor de la Fábrica.

 

Con ya casi 15 años de haberse transformado en Centro de Arte y de Diseño, La Aurora se ha convertido en una atracción turística para los visitantes de San Miguel de Allende. Puede uno dedicar un día completo a visitar cada uno de los talleres, incluso es muy probable que en los pasillos pueda uno toparse con pintores o escultores renombrados y entablar una agradable plática con ellos.

El tema de las antigüedades es alto importante, ya que se pueden encontrar piezas de gran calidad e impecablemente restauradas. Aunque ya se producen textiles y se pueden encontrar diferentes expositores de artículos para la decoración que no dejan de impresionar.

Para no pasar hambre, se puede elegir entre cuatro restaurantes que se han establecido en La Aurora. Definitivamente un lugar para disfrutar cuando se visita San Miguel de Allende.

W. fabricalaaurora.com

 

GALERIA

 

«En 2004, ba­jo el auspicio de Don Francisco Garay y con la iniciativa y el valor creativo de Christopher Fallon, Mary Rapp, Me­rry Calderoni y DeWayne Youts, se abrieron los primeros talleres de lo que a la postre se convertiría en un centro cultural para las artes.»