Ciudad marcada por una soberbia arquitectura, por la riqueza de la cultura que alberga, con el sello de su pasado colonial y la influencia de grandes figuras de la plástica, la literatura y las artes escénicas que han residido ya sea permanentemente o por temporada en esta insigne población, dejando huella ya sea por su mera presencia o por su obra imperecedera, San Miguel de Allende es una ciudad que guarda recuerdos imperecederos en torno a este legado, y que quedan impresos en sus muros, en sus calles, en sus historias, en toda la atmósfera que la convierte y define como una de las poblaciones más bellas no solo de México, sino también del mundo.

 

“Desde algunas de las habitaciones, los huéspedes pueden disfrutar de la espléndida vista de San Miguel de Allende, dueño de una belleza incomparable”.

 

Uno de los sitios que consignan el valor de ese patrimonio inmaterial conformado del recuerdo de sus ilustres visitantes es el hotel Santa Mónica, un inmueble cuya historia data del siglo XVII, con la prosapia y carácter de su esencia colonial, en que se han hospedado personajes de la talla como las grandes figuras de la Época de Oro del cine mexicano, como María Félix, Dolores del Río, Agustín Lara, Pedro Armendáriz y Jorge Negrete, entre muchos otros. Está ubicado en la calle de Fray José Guadalupe Mojica, célebre cantante de ópera, poeta y posteriormente religioso que alguna vez fue anfitrión de este lugar y a quien se debe el nombre de Santa Mónica, patrona de las mujeres casadas y las amas de casa.

Dueño de un estilo propio, con un carácter contemporáneo, pero sin desdecir sus ilustres raíces coloniales patentes en el inmueble y en el sello de su ornamentación, el hotel cuenta con cinco habitaciones estándar, cuatro junior suites y tres suites, casi todas ellas bautizadas con nombres propios y el apelativo de don o doña, lo cual da un carácter muy especial a cada cuarto. En algunos casos esos nombres rememoran a los célebres visitantes del hotel.

 

GALERIA

 

Definidas tanto en su distribución como en su decorado con un carácter particular que las hace únicas, tienen elementos que realzan su estilo y la comodidad que brindan. La habitación Doña Dolores, por ejemplo, cuenta con dos pisos y fue nombrada así en honor de la actriz Dolores del Río. Tiene una cama matrimonial y dos camas individuales que se encuentran separadas en la privacidad de un tapanco. El cuarto da al patio principal, y ofrece una sala con chimenea y terraza privada con vista al parque Juárez.

La junior suite Fray J. Guadalupe Mojica era la habitación favorita de este personaje y se dice que este cuarto le gustaba por la reverberación que producían sus techos altos al practicar la ópera. Contiene una cama king size, sala de estar, chimenea, patio privado y un hermoso baño tradicional de talavera con tina.

Las suites son un remanso de paz y una opción no solo de amplitud de espacio, sino también de la belleza del entorno. La suite Don Sergio, por ejemplo, está en el segundo piso y destaca por su espectacular sun roof privado desde donde se admira la catedral de San Miguel. Cuenta con cama king size, sala con chimenea, y un amplísimo baño con tina y su propia chimenea.

Icono de la hotelería de prestigio y refinamiento en San Miguel de Allende, el hotel Santa Mónica cuenta asimismo con un agradable restaurante situado en el patio central, al aire libre, donde además puede disfrutarse de un brunch que ha ganado fama entre sus visitantes, y en que pueden disfrutarse delicias tradicionales que van desde chilaquiles, enchiladas, y huevos con machaca hasta wafles y huevos benedictinos.

 

HOTEL SANTA MONICA

D. Fray José Guadalupe Mojica 22, Centro, Zona Centro, 37700 San Miguel de Allende, Gto.

T. 01 415 152 0451

W. santamonica.mx

 

“Las grandes figuras de la época de Oro del cine mexicano marcan la historia de este señorial inmueble cuyas habitaciones guardan el recuerdo de algunas de estas leyendas”